sábado, 5 de noviembre de 2016

TEMA XVIII: ESTRUCTURA, EXTENSION Y PROPIEDADES DEL TEXTO

 que un mensaje pueda ser comprendido, debe estar estructurado, es decir, debe organizar sus elementos en forma de texto.
El texto no es una suma de oraciones aisladas, sino un conjunto de oraciones relacionadas entre sí. Son estas relaciones las que constituyen la estructura textual y organizan el mensaje como una totalidad comprensible. El texto tiene una extensión variable y puede estar conformado por una oración, un párrafo o más de un párrafo.

Un texto también puede ser todo un artículo. La característica esencial del texto no es su extensión sino la textualidad, ella hace que el texto lo sea. La textualidad se da gracias a dos elementos: La coherencia y la cohesión.

COHESIÓN Y COHERENCIA 
La cohesión establece relaciones particulares entre las oraciones y el léxico de un texto. Por esto puede diferenciarse dos clases de cohesión: la gramatical (uso de conectores y marcadores textuales) y la léxica.
La coherencia a diferencia de la cohesión, no es la relación superficial entre las oraciones, sino que ella organiza la información semántica mediante el establecimiento de relaciones jerárquicas entre conceptos, oraciones y secuencias en función de un tema general, a través de macroestructuras y superestructuras.
Por medio de la coherencia el (la) lector(a) puede reconocer cuál es el tema de un texto y cómo se estructura. 

LA MACROESTRUCTURA

En un texto, las oraciones no sólo se relacionan entre sí, sino que una secuencia de ellas está relacionada por un tema en común. Este es más general y abstracto que el tema de las oraciones, porque es la información global que quiere transmitirse.
Hablar de macroestructura, es referirse al sentido global del texto, es decir, al tema general, que a su vez se estructura a partir de la relación de oraciones temáticas de cada párrafo que configuran el sentido local o la microestructura textual.
En otras palabras, la macroestructura se relaciona directamente con el tema y la microestructura con los subtemas. 

LA SUPERESTRUCTURA 

Es la que caracteriza el tipo de texto independientemente de su contenido. Es el esquema al que el texto de adapta. Al igual que la macroestructura, es una estructura global, es decir, no se define con relación a oraciones o secuencias aisladas, sino con el texto total. La diferencia entre ellas radica en que la macroestructura es semántica, es decir, es la organización del tema; la superestructura es el esqueleto, el esquema del texto. 

Entre las superestructuras textuales más utilizadas están la narrativa, la expositiva, la argumentativa e informativa, cada una de ellas con unas características específicas y con unas intenciones o propósitos comunicativos que las distinguen.




FORMATO APA 
Magda, L. (2014). ESTRUCTURA, EXTENSION Y PROPIEDADES DEL TEXTO. Noviembre 10, 2016, de Datos Personales Sitio web: http://comunicacionlinguisticai.blogspot.mx/p/la-estructura-del-texto.html?m=

TEMA XVII: RECURSOS DEL LENGUAJE ESCRITO

El lenguaje escrito es la representación de una lengua por medio del Sistema de escritura. El lenguaje escrito es una invención y como tal debe ser enseñada, a diferencia del lenguaje hablado o del lenguaje de signos, que son aprendidos espontáneamente por exposición, especialmente en la infancia.

El lenguaje escrito existe solamente como complemento de un lenguaje hablado. Ningún lenguaje natural es solamente escrito. Los lenguajes escritos evolucionan más lentamente que sus correspondientes lenguas habladas. Cuando uno o más registros de una lengua vienen a ser fuertemente divergentes de una lengua hablada, el resultado es llamado diglosia. Sin embargo, tal diglosia es considerada como un lenguaje entre el lenguaje literario y otros registros, especialmente si el sistema de escritura refleja su pronunciación.

Antes de terminar la sesión comentemos lo relativo a los recursos del lenguaje escrito. Lo que hay que decir es que en las anteriores sesiones lo hemos venido revisando,  puesto que los recursos del lenguaje escrito incluyen aspectos técnicos como la ortografía, signos de puntuación, entonación y demás, aspectos de tipo lingüístico como las reglas gramaticales y consideraciones acerca del discurso como la coherencia y cohesión en la presentación de la información.  



FORMATO APA.
Licencia, C.. (2016). RECURSOS DEL LENGUAJE ESCRITO. Noviembre 10, 2016, de Wikipedia Sitio web: https://es.wikipedia.org/wiki/Lenguaje_escrito

TEMA XVI: EL PÁRRAFO Y SUS CONECTORES

¿Qué es un párrafo?
Un párrafo es una unidad de discurso en un texto que expresa una idea o un argumento. Está integrado por un conjunto de oraciones que se encuentran relacionadas entre sí por el tema que trata y por su organización lógica y significado.

El próximo domingo, los ciudadanos tendrán ocasión hacer política, de participar en la toma de decisiones públicas, cuando depositen un voto para elegir al 194 diputado de mayoría y tal vez cincuenta del partido. La democracia electoral les permite, de ese modo ejercer funciones de gobierno.

Condiciones básicas de un párrafo.
Unidad: El párrafo debe presentar una idea básica en torno a la cual se constituye su desarrollo.
Dinamismo: Existencia del desarrollo de la idea central, lo que hace que el pensamiento progrese de manera lógica y racional.
Coherencia: Capacidad para mantener al lector bien orientado en todo momento, permitiéndose el seguimiento de la totalidad de lo expuesto.
Funcionamiento: El párrafo ha de mantener orden y coherencia internamente y en relación con los demás párrafos.

Conectores del Párrafo:
Párrafo introductorio: Se utiliza para plantear la idea que se va a tratar y enunciar el desarrollo posterior.
Párrafo de desarrollo: Por lo general dedicamos varios párrafos para el desarrollo del tema que vamos a tratar. Estos párrafos pueden constituirse mediante el comentario de un hecho, la enumeración de los diversos aspectos de un problema o bien mediante la ejemplificación, la demostración, la argumentación o la explicación de un procedimiento, etc. 

Párrafo de conclusión: Párrafo final del escrito, se emplea para resumir las ideas principales.

CONECTORES: 

Para unir los significados o temas que vamos expresando en un párrafo y darle coherencia a todo el discurso necesitamos de los conectores, que pueden ser palabras, oraciones o incluso varias oraciones que ayuden a juntar desde las ideas más breves hasta los conceptos más complejos. Los conectores son los adverbios, las preposiciones y las conjunciones, y nos ayudan a explicar, dar ejemplos, comparar, cambiar o resumir la oración anterior en un párrafo.

·         Los conectores aditivos sirven para sumar información, por ejemplo: y, que, además, incluso, por otra parte, asimismo, también, sumado a, otro caso más, aparte de eso, por añadidura, igualmente, más aún, hasta, al mismo tiempo, a continuación, etc.

·         Los conectores disyuntivos que establecen una separación, por ejemplo: o, u, bien, ya, sea que, ahora que, etc.

·         Conectores de contraste son los que invierten la argumentación, oponen los conceptos, rectifican o restringen el texto, por ejemplo: pero, pese a, sin embargo, mejor dicho, aun así, si bien, por el contrario, no obstante, en cambio, ahora bien, por otra parte, en efecto, de hecho, etc.

·         Conectores temporales que establecen relaciones de tiempo o bien indican un momento en el tiempo, por ejemplo: antes, al principio, había una vez, en primer término, anteriormente, inicialmente, etc., (conectores de anterioridad); al tiempo que, a medida que, entonces, a la vez, mientras tanto, cuando, en este instante, etc.

·         Los conectores causales indican causa y efecto o introducen la causa, por ejemplo: por lo tanto, por lo cual, por esto, por consiguiente, porque, a causa de, debido a que, por ello, etc.

·         Los conectores condicionales son restrictivos, indican una oposición o condición o conceden algo parcialmente, por ejemplo: aunque, si bien, si, a menos que, con tal de que, a no ser que, salvo que, aun cuando, por más que, a condición de que, etc.

·         Conectores locativos que hacen referencia a lugares, por ejemplo: allí, aquí, ahí, donde, encima de, en este/ ese/ aquel lugar, junto a, en medio de, por debajo de, etc.

·         Conectores comparativos: igualmente, del mismo modo, de la misma manera, en cambio, contrariamente, inversamente, etc.

·         Conectores repetitivos o aclaratorios: es decir, en otras palabras, mejor dicho, más precisamente, en pocas palabras, etc.

·         Conectores de precisión o explicativos: así pues, así, esto es, con referencia a, en cuanto a, por otro lado, de esta manera, etc.

·         Conectores ordenativos que distribuyen y ordenan el contenido, por ejemplo: en primer lugar, por último, al final, para concluir, finalmente, en cuanto a, en el caso de, por lo que se refiere a, a su vez, por su parte, etc.


·         Conectores para resumir o concluir: en resumen, en síntesis, por último, en conclusión, en definitiva, al final, para concluir, etc.

TEMA XV: ESTRUCTURA LÉXICO- SEMÁNTICA

Cuando nos referimos a la estructura léxico semántica, estamos hablando de la forma en que un texto está compuesto; y también de la manera en que analizamos sus partes en relación con el discurso completo, como si hubiera que conectar o ensamblar las piezas de una maquinaria para que funcione. De hecho, esta simple analogía es para explicarnos que la que estructura léxico semántico en un texto es la coherencia y cohesión con que está escrito. 

Antes de continuar recordemos estos dos conceptos básicos: la sintaxis es la parte de la gramática que enseña a coordinar y unir las palabras para formar las oraciones y expresar conceptos; la semántica es el estudio del significado de los signos lingüísticos y de sus combinaciones. 

Ahora, al hablar de la coherencia nos referimos a la manera general en que se organiza el tema en un texto para trasmitir su sentido; así como la cohesión es la forma de encontrar las relaciones entre las ideas que hay en un texto mediante el análisis de los procedimientos léxicos, los tiempos verbales y los conectores que encontramos en ese texto. Entonces, hay que entender que el discurso en un texto está conformado por pequeñas unidades –las oraciones y los párrafos-, que se relacionan por su forma de organizarse entre sí como también por su significado, es decir se relacionan a nivel sintáctico y semántico. 

Para que un texto sea coherente debe tener sentido, entenderse como una unidad que posea información seleccionada y acomodada con un fin; para ello, contamos con ciertas características de coherencia textual:

 - Los elementos en un texto no han de contradecirse
- Es necesario repetir algunos elementos a lo largo del texto
 - Los eventos o hechos del texto deben relacionarse con el contexto general
- La información se presenta progresivamente, de manera organizada y evitando detalles irrelevantes.


TEMA XIV: MODALIDADES EN EL MANEJO DE LA INFORMACION

El manejo de información requiere el desarrollo de determinadas capacidades en la persona. Las capacidades más importantes para realizar con éxito este proceso son 5 y se enumeran en la parte inferior de estas líneas:

1.- BÚSQUEDA DE INFORMACIÓN
La búsqueda de información es la identificación y localización de material que se adapte a sus necesidades de información que se debe utilizar una amplia variedad de fuentes. Se realiza para extraer dicho conocimiento de cierto tema propuesto.

2.- SELECCIÓN DE INFORMACIÓN
La selección de la información es determinar cierta cantidad de datos relevantes de un conjunto. Se debe preguntar:

*¿Cómo saber cuál es la mejor información para el propósito educativo que se persigue? ¿Es suficiente saber usar los buscadores para disponer de la mejor información? ¿Cómo selecciono la información apropiada a las características de mis estudiantes y a la naturaleza de la actividad?

3.- VALIDACIÓN DE INFORMACIÓN
La validación de la información es el proceso de confirmar la indagación con la argumentación que plantean. Para evaluar la credibilidad o fiabilidad de los documentos se pueden tener en cuenta y valorar cinco aspectos:

*Autoría, Actualidad, Contenido, Propósitos y destinatarios, Aspectos técnicos y visuales de la página.

4.- ORDEN DE INFORMACIÓN
El orden de información es la forma coordinada y regular de funcionar a desarrollarse la investigación coherente y lógicamente, aporta como uno de sus resultados principales un esquema general.
En esta etapa se desglosan las ideas; se identifica la tesis o hipótesis, se elige el material de apoyo, el tipo de párrafos el tipo de introducción y conclusión que se empleará.
La estructura constituye la columna vertebral del escrito, los párrafos irán estructurándose de acuerdo con el tipo de texto que se haya elegido. No necesariamente se tiene que limitar a uno solo, pueden combinarse de acuerdo con el tema y el propósito con el que se escribe.

5.- RECUPERACIÓN DE INFORMACIÓN

Se lleva a cabo mediante consultas a la base de datos donde se almacena la información estructurada, mediante un lenguaje de interrogación adecuado. Es necesario tener en cuenta los elementos que permiten hacer la búsqueda: los índices, palabras clave, tesauros y los fenómenos que se pueden dar en el proceso como son el ruido y silencio documental.



TEMA XIII: EL ARTE DE ESCRIBIR

Desde el momento en que el hombre escribe y expresa sus pensamientos en forma comprensible a los demás, se cumple el fin del lenguaje «transmitir lo pensado a lo escrito. El uso del lenguaje es un fenómeno complejo en el cual, si fácil no es hablar, tampoco lo es escribir con corrección.

Todos se han encontrado alguna vez con el problema de descifrar algo escrito por quien ignora lo más elemental del arte de escribir, y se puede decir que no es por lo que escribe sino por el cómo lo escribe. El pensamiento más sencillo resulta ininteligible en ciertas ocasiones. El estilo de la escritura añade precisión, elegancia, claridad y armonía al texto que se expone.

Toda persona necesita expresar sus pensamientos de forma escrita con corrección y elegancia. Es preciso emborronar muchas cuartillas, tachar y corregir constantemente, la habilidad se adquiere a fuerza de tropezar con las dificultades. Algo de este arte no se aprende; mucho depende del empeño y el trabajo. Este arte lleva consigo la virtud de la paciencia. Cada uno podrá crear un estilo propio para expresar sus ideas y pensamientos.
Todo escritor debe procurar ver en sí mismo la revelación a perpetuidad de su persona y obra. Quien escribe sólo con palabras es como el que construye exclusivamente con ladrillos; si se desea decorar y embellecer el edificio se han de utilizar también las esculturas y las tallas.

En los escritos deberán no sólo estar presentes frases hechas, sino pensamientos e ideas que contribuyan a engrandecer nuestras aseveraciones y nuestra autoridad en la escritura. Un académico no está excepto de estas exigencias porque el arte de escribir también está presente en los trabajos científicos. La ciencia precisa de conocimientos rigurosos, objetivos y receptivos a la crítica.

En el lenguaje científico las frases deberán ser exactas y claras, porque las largas fatigan el espíritu, distraen la atención y terminan por apartar la visión del objetivo principal. El dominio de la expresión escrita y la formación académica sólida es difícil; aunque muchas personas poseen una considerable experiencia acumulada.

 Aprender a utilizar nuestra lengua nos obliga a estudiar sus infinitos recursos para huir de la monotonía y pobreza de vocabulario. La gramática es el primer libro que toma en las manos quien se propone estudiar la lengua, llegará sin dudas a convertirse en un compañero inseparable de aquel que nunca pierde de vista el ánimo de perfeccionarse en ella.


TEMA XII: PRECISIÓN EN EL EMPLEO DEL LENGUAJE

Hay otras barreras a la comunicación que proceden directamente del torpe empleo del lenguaje. En esos casos, lo que hay que hacer es esforzarse seriamente por aprender a expresarse. A veces se dice de algunas personas que son buenos comunicadores, porque saben transmitir sus ideas y sus proyectos con una simpatía que provoca adhesión; y sin embargo, lo que aportan, más que simpatía, es sobre todo claridad en la exposición: una idea, y después otra, bien relacionadas entre sí; sabiendo ejemplificar lo necesario, siguiendo un orden lógico, empleando expresiones claras, destacando los mensajes que se quieren transmitir, etc.

 Para comunicarse bien es preciso proponerse mejorar la calidad de nuestra conversación, empezando por el vocabulario: un vocabulario rico suele corresponder a una interioridad rica, pues cada acto de habla refleja un acto mental y es una ventana de la propia psicología.

Hay que aprender a manejar el registro adecuado a cada ocasión: con el anciano, emplear el lenguaje de la paciencia; con el niño, ponerse a su nivel, pero sin mostrarse tontamente infantil; tratar al poderoso con deferencia, pero sin adulación; expresarse con precisión sobre cuestiones profesionales, pero sin pedantería; en casa y con los amigos, mostrarse distendido y usar términos más coloquiales, pero sin caer en la vulgaridad; etc.

Es importante la cordialidad, no ser personas quisquillosas ni susceptibles. Ni ser como esos cuya incontinencia verbal parece incapacitarles para escuchar, y van enhebrando un tema a partir del anterior, conduciendo siempre la conversación hacia un terreno que les permita hablar sin respiro. Ni voceras, de esos que llenan todo el espacio donde se encuentran, aunque estén hablando sólo a una persona y haya otras muchas presentes. Ni personas de conversación confusa o prolija, o demasiado lenta y premiosa. Ni del tipo metomentodo o sabelotodo, o de esas que pretenden siempre agotar los temas y consiguen sobre todo agotar a quienes le escuchan (tampoco hay que pasarse por el otro lado, el del silencioso y taciturno).


        Hay que buscar ese punto de equilibrio que lleva a hablar con sencillez, sin afectación, sin auto encumbrarse, refiriéndose poco a uno mismo, siendo buen escuchador, buen razonador y poco discutidor.